Hay cosa que nos condiciona durante toda nuestra vida y que nos convierte en seres humanos. Son las dudas. Dudas existenciales, dudas técnicas, dudas comunes… ¿Pero alguien acaso se paró a pensar de qué color son sus dudas? ¿Acaso alguien les puso sonido? La respuesta firme y contundente es sí.
El día 25 de noviembre en la sala Tótem de Villava actuaba El Color de la Duda. No sé si se aclararon mucho nuestras dudas existenciales. Lo que sí nos quedó bien claro es que alguien se ha encargado de ponerles sonido, de describirlas con palabras y de por supuesto darles color.
Suponemos que este concierto es uno de esos que jamás olvidarán. Entre otras cosas por ser el primogénito de su primera gira a nivel nacional. Y dónde mejor que empezar la gira que en casita, rodeados de su gente, amigos, familiares, y como no, de sus seguidores. Gente que acostumbrada a verles en bares y festivales quedó gratamente sorprendida ante la actuación.
Hacia las diez de la noche una luz tenue fue la que se encargó de envolver el escenario para acoger sobre el tablado a los componentes del grupo. Uno a uno fueron saliendo hasta que una vez aposentados en su lugar comenzaron a tocar.
“Telaraña” fue la primera canción encargada de romper el hielo para seguir con “Te invito a bailar”, actual single que presenta su nuevo disco “Déjame entrar”.
A partir de aquí con el ambiente caldeado todo fue coser y cantar “No hay luna ni sol”, “Incertidumbre”, “Yo un rayo tú el sol”, “Que no nos cambie nadie”… temas nuevos, temas rescatados y desempolvados, un poquito de todo.

Y llegó el turno de que Jokin sacara a relucir su rasgada voz. Y nada mejor que hacerlo con una versión de uno de los clásicos del rock mundial, Creedence “Have you ever seen the rain?”. Sinceramente genial.
Y volviendo Gussy de nuevo al escenario siguieron con el repertorio de las dudas con la canción “Solo”.
Otro de los momentos a destacar fue la canción “A Duras penas poemas”. Un sonido fresco con el que hicieron no solo brincar a los integrantes de la banda sino tambien al público.
Y de nuevo nos volvieron a sorprender con una nueva versión. “El último tren” de Mocedades. Esta vez ademàs de contar con las Zingaras como coristas, también salió a aportar su granito de arena, una mano amiga del grupo. Natxo. ¿Quién nos iba a decir que alguien iba a restaurar alguna vez una canción como esta, dándole un giro de 360º y sin quitarle ni un ápice de su personalidad?
Y entre temas y temas llegó la hora de una canción lenta. Algo más profundo con que amansar a las fieras, “Cabeza loca”. Después de ver el solo de guitarra de esta canción, creo que puedo afirmar que las guitarras aparte de rugir, tambien saben llorar.
Y ya llegando al final de la actuación volvimos a recuperar la energía con “Las 3 de la mañana” y de nuevo una sugerencia “Te invito a bailar”.
Sin duda alguna un comienzo de gira bastante prometedor.






