El día 4 de marzo asistí al concierto que iba a tener lugar en el Pabellón Hermanos Indurain (Villava). El cartel no pintaba nada mal.
Los primeros en salir a la palestra, Basque Country Pharaons. Este quinteto navarro han sido los recientes ganadores del Certamen pop-rock Atarrabia y aunque solo llegamos a escuchar sus dos últimos temas, (ya que su actuación comenzó relativamente pronto y no nos dio tiempo), en su último filón de la actuación sonaron bastante cañeros.
Una vez caldeado el ambiente les tocaba el turno a los estelleses Flitter. Su temario se basó bastante en su disco “Mirar hacia adentro”. Nos pudimos encontrar sonidos metaleros y contundentes en “American Corporativa”, “Ruido de cerrojos” frente a una atmósfera envolvente en “Bidea Argitzen” o “Polvo en el aire”. Y por supuesto no podía faltar “Besos de Marihuana” y como no, el rescate de temas como “La Txelito” o “La patilla” temas con los cuales en público se revolucionó notablemente.
Un parón instantáneo para reponer fuerzas y en un abrir y cerrar de ojos por fin podíamos tener a Marea ante nuestras miradas y comprobar que efectivamente siguen en forma.
Y rompiendo el silencio con un fondo flamencólico estos cinco bandoleros comenzaron a hacer de las suyas. “La Rueca”, “Virgen del fracaso”, “Duerme conmigo”, “Manuela canta saetas”, “La luna me sabe a poco”… qué os vamos a contar que no sepáis sobre como seducen al escenario a golpes de versos de perro y revolcones callejeros, de puñaladas sinceras y de golpes de rock.

Y entre coplillas recientes y añejas se marcaron una canción nueva “Mierda y cuchara” (cuya letra es de esas que sobre besos hablan y que el gemido de la guitarra del Kolibrí hace que sean incandescentes ante nuestros oídos.)
También hubo tiempo para versiones como “Paloma blanca que pierde el vuelo”. “El Hijo de la Inés” y el momento del Piñas al micrófono con “Alfileres” y “Despellejo”. Y poco después llegaron las colaboraciones. Gaizka en “Lija y terciopelo” y en “Que se joda el viento” junto con Miguel (Vocalista de Estrago) .
Y de vuelta resurge el Piñas ante el micrófono con “Con la camisa rota”, “Trasegando” y el infalible “Rastro”. Y del rastro pasamos a “La ciudad de los gitanos” donde aportó su granito de arena Mikel Pozas un amigo más del grupo que también se apuntó a tocar “En tu agujero”.
Y estando de nuevo los cinco, solos ante “El viento de poniente” llega una de las canciones estrella de la velada “Perro verde” donde aparece otro compañero de fatigas de Kutxi David Corroza. Y ya entrando en la traca final los últimos coletazos de la velada fueron “Marea” coreada por todo el personal que pululaba por el pabellón, “Como los trileros” tema donde mezclaron lo más pasional de la mano de Domingo Calzado con lo más visceral de Martín Romero.
Y como todo llega a su fin, aunque seguro que más de uno hubiera parado el reloj, llegó de nuevo “El perro verde” esta vez de la mano de Iker Piedrafita.
Dos horas y media largas de versos ambulantes sobre el escenario es lo que nos ofrecieron estos chicos de Berriozar.







